Nueve posiciones durante la lactancia que deberías conocer

Escrito por: Agosto 06, 2018 181

La lactancia tiene múltiples beneficios tanto para las mamás como los bebés y es el método de alimentación más popular entre las madres españolas. Según los datos de la Asociación Española de Pediatría, en la actualidad, la lactancia materna hasta los 6 meses alcanza un porcentaje del 47%, mientras que en 1995 era tan solo del 32%.

 “Hay evidencias científicas que demuestran que, como alimento único del bebé hasta los 6 meses, reduce el riesgo de padecer atopia, eccemas o alergias alimentarias y respiratorias.

1. Acostada o reclinada

Es la que de forma instintiva realizan casi todas las mamás primerizas, de ahí que se conozca como la ‘lactancia biológica’. Suele ser útil si detectas que a tu bebé no le agrada demasiado que le toquen la cabeza mientras mama. También si tienes una bajada de leche enérgica o si tienes los pechos grandes.

Para mayor comodidad, reclínate ligeramente en lugar de tumbarte y utiliza una almohada o cojín para apoyarse y poder ver al bebé. Además, si nada más dar a luz pones a tu hijo sobre tu pecho o abdomen, es posible que busque instintivamente y gatee hasta el pecho intentando agarrarse, pues esta posición se lo facilita. El contacto piel con piel ayuda a estimular sus instintos de alimentación.

2. Posición de cuna

Se trata de una de las más populares, pero cuidado porque no es de las que mayor sujeción proporciona a tu pequeño. Consiste en sentarse en vertical, de manera que el bebé esté colocado con su cabeza y cuello apoyados sobre el antebrazo de la madre y el resto de su cuerpo en el estómago.

Si quieres que sea más cómodo para ambos, utiliza tanto un cojín para ponértelo detrás como una almohada de lactancia de las que se colocan sobre el regazo. Así tu hijo tendrá más apoyo y evitará tensión en los hombros o la espalda. No obstante, si usas una de estas almohadas, debes tener en cuenta que el bebé no esté demasiado alto y que tus pechos permanezcan a su altura de reposo natural para evitar pezones doloridos o un agarre con tensión.

3. Posición de cuna cruzada

Similar a la anterior, solo que el bebé descansa sobre el antebrazo contrario por lo que tendrás más control sobre su colocación y podrás usar la mano que te queda libre para dar forma al pecho. Sujetarás al bebé a la altura de su cuello y hombros, permitiéndole inclinar la cabeza antes del agarre.

Es una buena postura para amamantar a los recién nacidos o para bebés con dificultades de agarre. Ten en cuenta que durante los primeros días no debes sujetar al bebé por la cabeza porque su mentón podría inclinase contra el pecho y provocar un agarre superficial –el pezón alcanza la base de la lengua en vez del paladar-, provocando pezones doloridos. No obstante, sí es recomendable cuando el bebé sea más grande.

4. Posición de balón de rugby

Una de las opciones preferidas para madres de bebés prematuros, de gemelos –en este caso se colocará a uno en cada pecho– o que hayan tenido un parto por cesárea, por ello se la conoce como ‘auxiliar o de acoplamiento’.

Siéntate y apoya al bebé sobre el antebrazo. Tu cuerpo quedará ligeramente curvado sobre el costado con los pies en dirección al respaldo. Esta postura ofrece más seguridad y control, él estará acurrucado a lo largo de tu cuerpo y tú tendrás una visión perfecta de su rostro. Asimismo, es muy útil en los primeros días, en especial si tienes puntos tras una cesárea y no puedas apoyar a tu pequeño sobre el abdomen.

5. Acostada de lado o boca arriba

Es ideal para las tomas nocturnas. Acuéstate junto a él, tripa contra tripa. También está recomendada para madres que han tenido una cesárea o tienen puntos de sutura, así como facilita la lactancia a bebés con frenillo corto o anquiloglosia. Otra alternativa dentro de esta postura es tumbarte boca arriba con el cuerpo del bebé sobre el hombro, así evitarás soportar ningún peso ni presión sobre la herida.

6. Posición de koala

Sienta a tu pequeño a horcajadas sobre tu muslo o cadera, de forma que tanto su columna como su cabeza se mantengan en posición vertical durante la sesión de lactancia.

Suele ser la posición más cómoda para bebés que sufren reflujo o infecciones de oído al estar en posición vertical y también suele ser beneficiosa para bebés con anquiloglosia o con un tono muscular bajo. Esta posición puede utilizarse tanto con bebés más mayores que son capaces de mantenerse sentados sin ayuda como para los recién nacidos, aunque en este último caso la madre deberá proporcionarles la sujeción necesaria.

7. Cuadrupedia

No es la más cómoda, pero sí la mejor opción para casos de mastitis. Solo es recomendable recurrir a ella durante periodos cortos de tiempo, pero evitarás que el bebé toque tus pechos o los aplaste.

Tu pequeño debe estar tumbado en el suelo o en la cama sobre su espalda, mientras que tú deberás colocarte en cuclillas sobre él dejando suspendido el pezón sobre su boca. Para evitar tensiones en la espalda y en los hombros, puedes utilizar almohadas y cojines para apoyarte.

8. Con portabebés

Es muy práctica para dar el pecho si estás fuera de casa, pero funciona mejor si el bebé es un lactante experimentado y puede sujetar la cabeza por sí mismo. Por ello, siempre debes observar el rostro de tu bebé para comprobar que su barbilla no queda presionada contra tu pecho. Será ideal para aquellos niños a los que no les gusta que les tumben o que se alimentan con frecuencia.

9. Posición de mano de bailarina

Ofrecerá gran sujeción al bebé y permite que puedas controlar tu postura y tener una visión perfecta del agarre. Está indicada para niños con tono muscular bajo, como prematuros, con síndrome de Down o dificultades para agarrarse.

Deberás sujetar tu pecho con la mano por debajo, con el pulgar en un lado y el resto de los dedos en el otro. A continuación, desliza la mano hacia delante de forma que el pulgar y el índice adopten una forma de ‘U’ justo en la parte delantera del pecho. Los otros tres dedos deben seguir sujetando el pecho por debajo. Después, coloca la mandíbula de tu pequeño sobre el pulgar y el índice mientras se alimenta, con el mentón situado en la parte inferior de la U, el pulgar sujetando con cuidado una de las mejillas y el dedo índice sujetando la otra.

Fuente:lavanguardia

 

Valora este artículo
(0 votos)